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La escritura nos convierte en simples piezas entre la extensión del espacio y el tiempo, pero a la vez nos exige salir de lo convencional para explicar la realidad, como quien por voluntad propia abre un paréntesis para detener el tiempo y suceder en un espacio fuera del regular. La escritura en una palabra nos permite morir siguiendo la luz al final del túnel y seguidamente en otro palabra aparecer en una sala de parto; nos permite viajar por las dimensiones de lo real, lo irreal, lo externo y lo interno. La escritura nos permite eso y más.

Bienvenido a este viaje escrito “Sólo para locos, la entrada cuesta la razón.”

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domingo, 10 de agosto de 2014

Cuentos infantiles para adultos IV

8

Este es la historia de un señor, no muy mayor…  un adulto contemporáneo podríamos llamarlo. Vive su vida como la imaginó de pequeño, se graduó de la universidad, consiguió un buen empleo, se estableció, creo una familia, varios hijos, compró dos apartamentos, carros, cabañas vacacionales…  ha logrado todo lo que él esperaba, y logró más de lo que los demás esperaban de él. Es respetado en su trabajo, tiene una oficina propia en la torre financiera… claro, después de pasar 5 años metido en un cubículo. Vive con una sonrisa, ríe de oreja a oreja, es amigable, entusiasta, a veces hasta ingenuo… ¿pero quién no lo es? Nuestro señor, con dificultades, consiguió todo lo que tiene. Luchó en la cadena de producción de la vida, un autómata, un burgués, un producto del ascenso social moderno. Y él está contento por eso (porque no lo sabe), su sonrisa es sincera, a veces hasta se persigna, va a la oficina, ve a su familia, a sus compañeros, asiste a cenas, hace viajes de turista, con medias altas y cámara en mano… se puede decir que nuestro señor es una persona feliz.

Pero un día, el señor, se vio en el espejo… sé que nos vemos al espejo todos los días, pero me refiero a esa vez que te miras reflejado en la pupila del espejo, ves a adentro de ti y te preguntas: ¿Quién soy? Bueno de esa mirada al espejo hablo yo… el señor se observó así y cuestionó si era una persona demasiado alegre. Dudó de su vida, de lo que hace, de lo que ha logrado y no tuvo otra opción que admitir que si era feliz. Lo era, pero porque él en su interior sabe que le falta algo. Esa risa no es de gratis, esta absorto en un trabajo mecánico, lee revistas y periódicos baratos, adquiere lo último en tecnología y automóviles (aunque se endeude), compra por comprar, porque nada de eso lo necesita, olvidó las artes, la filosofía y la lectura (si alguna vez las tuvo). Solo consume, no crea nada, ni sus pensamientos en las discusiones... lo que hace es repetir lo escuchado en la tele o lo leído en el periódico. Nuestro señor, el protagonista, se reconoció y admitió ahí al frente del espejo, que era ignorante.  

viernes, 1 de agosto de 2014

Cuentos infantiles para adultos III

6


Luces opacas adornan cuatro paredes mal pintadas… silencio. Solo silencio, pero no cualquiera, sino el moderno. Ese silencio que es un espacio entre el ambiente de la metrópolis y tus pensamientos, no hay ruido, solo… silencio, suspendido entre lo tranquilo y lo incoherente. Una bañera amplia, demasiada lujosa quizás, pero combina perfectamente con el degrade natural de la escena. Dos aspirinas, suficiente, la sangre se diluirá. Agua caliente, como un jacuzzi… las vasos sanguíneos se dilataran. Sin música. Sin carta. Sin nada. No hay mucho que decir. Lo único que pronunciaría seria: “¡hola muerte! Ahora vine yo por ti…”. Esa seria mi tarjeta de presentación, para luego preguntarle cuál es mi circulo en el infierno… he esperado esto toda la vida, quiero verlo. Schick. Hojillas Schick. Nuevas, lisas, perfectamente mediocres y útiles para el acto. No hay cicuta. Hay Schick. Es hora de empezar.


A veces cuestionamos el valor de nuestras virtudes, a veces no creemos, a veces no hacemos nada… solo, no sé, saben: ¿Meursault? El extranjero, Camus… bueno, a veces solo estamos así como él. Esa es la mejor explicación. ¿Sabes cuándo sientes que en cada paso del día te diriges como a un…? Pero no, al final no importa porque te es indiferente... y de repente estas con la oportunidad preguntándote y si… y si… y sí. Ya llevo media hora metido en esta tina, tiempo suficiente. Hola lamina perfectamente lisa. Mi corazón se acelera. Mierda. Me tiemblan las piernas. Hola Schick. Es ahora o nunca, no hay: y si… nada. Cruzar la línea, “hola muerte”, el círculo… ¡hay que hacerlo! No importa el futuro… no importa… hay algo esparciéndose en la bañera. Un color se degrada lentamente, impregnando toda el agua, es castaño… proviene de mí. Mierda… me cague. En serio. Me hice encima, solté el intestino... que bolas. ¿Y ahora?


7


El sol se oculta lentamente. Estas tú con alguien al lado, sentados… “tanto tiempo teníamos sin vernos de verdad que te me hiciste extraño, como si fueras otra persona. Pero imposible, pase lo que pase siempre vemos lo mismo, el pasado es uno, aunque solo exista en mi memoria... ¿y en la tuya?”. El degrade del cielo nos impregna las pupilas. “…después de tanto tiempo, aquí estamos, después de quien fuiste, después de quien eres, después de todo. Aquí estamos uno a uno. Dime lo que me quieras decir, tómate tu tiempo… jajá bueno, en este sitio esa palabra toma otro significado, digamos que dispones de una tarjeta ilimitada para pensar, así que no te apresures. Se paciente. Este atardecer no se irá, será siempre así, mírame… piensa, las palabras caerán como yunques, pesaran la vida entera. Bienvenido al purgatorio.” Te dice alguien igualito a ti.

Yo sé cómo es el infierno” Me dijo ayer un borracho en la tasca más barata de Caracas. Recién había escrito el cuento anterior, voy a despejar mi mente y me topo con este chamo como de 20 años, totalmente ebrio que me dice: “Nosotros somos nuestro propio infierno. Imagínate esto: es sencillito. La biblia, Dante… y hasta Sartre, han tratado de describirlo, pero ninguno me convence, y si Dios ha muerto… yo estoy en el derecho de definir mi propio infierno. Aja, el verdadero infierno es minimalista. Simple: nos dejan en la urna. Imagina quedarte en la urna como despierto, sin poder moverte. Ahí, mal vestido, con toda esa basura que nos echan. Quedarnos acostados. Todo el tiempo… jajá bueno, como escribiste en tu cuento anterior, en estos lugares así el tiempo es difícil de explicar. Simplemente estaremos ahí en la urna y ya. Solo podemos estirar los dedos y abrir los ojos, estaremos estáticos eternamente. Este es el verdadero infierno… Ah, y justo adelante de nosotros, adentro de la urna, a la altura de nuestros ojos, hay un espejo.” El borracho, de hecho, se parecía a mí.  


miércoles, 30 de julio de 2014

Cuentos infantiles para adultos II

5

Ella, nuestra protagonista, que se llama: , nació en una provincia del país de los don nadie. ¿Cuál país es ese? Ese el que está lleno de ilusiones, pero ahogado en desengaños… Ah, ya sé que país es. creció en el campo, hasta que un día su vida cambió de ambiente y la metrópolis adornó su pupila. No fue fácil adaptarse, no ha sido fácil. Por cierto, se me olvido contarles, sufre mucho porque cree en un Dios dañado, que le rompe sus ilusiones cada vez que puede… pobre , pobre. Ella creció creyendo en ese Dios, huyendo conoció la noche y la noche la conoció a ella. El alcohol, los besos fáciles, la diversión y las falsas amistades, entre otras cosas, la ayudaron a despertar del yugo...  quiso matar a ese Dios… y llegó: Él. ¿Quién? Él, el que mato a Dios. ¿Lo mato? Si, para remplazarlo.

Ahora solo cree en Él. Está enamorada, ilusionada, esperanzada… Ella (cree que) es feliz. Pero no importa el Dios, no importa nada, el tiempo es la mayor fuerza del planeta. El tiempo es omnipresente, omnipotente… y tiene una legión de secuaces a su disposición, como la muerte. El tiempo da vida, amor, felicidad, ilusión, todos esos engaños que nos vendió la historia, tu solo decide en cual creer y él los da... tambien los cultiva, los ve crecer, los hace grandes, y todo para despues recordarles que no son nada. Es su diversión y su placer: ver como todo perece en sus manos. Es perverso, lo sé. El tiempo aplicó su ley...  se cansó de Él... y con un disparo, lleno de realidad, le revientan los sesos a Él. Muere otro Dios.

Fueron Ellos, ellos que dispararon ilusiones y mas baratijas para engañar a . Ellos que reinan ahora. Tú, nuestra protagonistaes débil, triste... ella sigue un rumbo (no sabe cuál) como empujada por el tiempo. Ella vive y (cree que) disfruta al máximo. no sabe quién es.  siempre busca alguien a quien querer.  cambia de Dios para cambiar su vida, y no al revés.  en realidad no sabe estar sola. solo necesita algo en que creer, así sea la nada. , si, eres tú.

viernes, 25 de julio de 2014

Cuentos infantiles para adultos I

1

Valentina se comía al mundo. Su sonrisa mató a más de cien, su actitud… no dejó sobrevivientes. Quería disfrutar sin compromiso, pero no queria parecer “mala”, así que opto por una doble moral. Y Valentina conoció un enclenque que le daba seguridad, mientras ella disfrutaba ¿su libertad?  

Valentina se comía el mundo. El enclenque pagaba todo, la consentía y ella seguía “libre”… el enclenque, el enclenque tenía novia y Valentina no sabía.

El mundo se comió a Valentina. El enclenque con descaró y amor, la dejó… la perspectiva la engañó, ¿o ella se engañó a sí misma? Valentina no sabe cuál mascara usar.

El mundo se comió a Valentina. Ella acepto ser el cacho del enclenque… y ya no era un enclenque. Cuando lo conoció de verdad, vio que era otra persona. ¿un artista quizás? que presumido, un egocéntrico será, pero le dijo:  Que esto no era un juego… que nadie dejó a nadie. 

El enclenque le dijo a Valentina que dejará las mentiras, y entendiera las miradas. La infidelidad es solo un concepto le hizo cree él. Cuando estamos juntos el mundo es un instante suspendido eternamente, decía despues. El amor es más complicado de lo que parece, pensó ella.

El enclenque no dejó a su novia… Valentina se cansó. Ahora vive otra cosa, sabe que se trató de comer al mundo y que el mundo también se la comió. No intenta más nada, ahora esta con otro enclenque, pero pensando en el anterior.

 2

Gafas oscuras… pequeña barba, sonrisa simple. Un don nadie enchaquetado. Libros es lo que tiene ¿en dónde? No los veo… en su cabeza ¿en dónde más?

Responsabilidad y dinero, para sustentar vicios y pecados… eso le enseñó su papá, eso aprendió ella. Trabaja todos los días y se paga su vida. Le gusta un hombre no por lo que es, sino por lo que aparenta ser. Le gusta dominar. Le gusta saber que son débiles, o se creen fuertes (es lo mismo), para desplomarlos después. Le gusta eso y más. Le gusta el sexo y más.

La vida no se lee, le dicen a él. Él lee la vida una a una en cada novela. Escribe por no dejar. Cree que será alguien, sino no es nada… suerte tendrá. Ella lo vio a él. Él la vio a ella. La presa perfecta pensó cada uno. Ella dominaría a placer, él viviría la novela que siempre quiso escribir.

Gafas oscuras… pequeña barba, sonrisa simple. Un don nadie enchaquetado. Él se metió mucho en la historia, ella lo jodió. Los versos quedan, las lagrimas fluyen.

Responsabilidad y dinero, para sustentar vicios y pecados… independencia y fortaleza, para ser uno mismo y no esclavizarse le enseñó su papá, eso aprendió ella. 

3

Una melena en el pelo. Una cadera ligera. Un deslizar simple, como volando, que digo… como bailando. Un corazón tierno, ingenuo… es un venado en la selva.

No vuela porque no puede, porque no la dejan… su prisión la persigue. Quiere ser libre.

Un loco camina por la calle. Grita verdades, se rasca el bigote… Un excéntrico le escribe poemas, parece parte del mensaje del loco. Las letras la seducen, la malicia le atrae. Rebelde no es quien hace más locuras, rebelde es quien piensa distinto al sistema.

Una melena en el pelo. Una cadera ligera. Un deslizar simple, como volando, que digo… como bailando. Una obra de arte desnuda. Un futuro poema que ahora es carne húmeda.

No vuela, porque no puede, porque no la dejan… su prisión la persigue. Quiere ser libre. Grita. Grita. Gime. Gime. 

Un loco camina por la calle. Grita verdades, se rasca el bigote… ella lo escucha por su ventana. Ríe con picardía. Llena su pecho de aire. Grandeza respira. Placer recibe.

Un excéntrico le escribe una nota, parece parte del mensaje del loco. Me gustó lo de anoche, suerte en tu vida dice, mi voluntad no es tuya… mi voluntad… es de… pregúntale al viejo de las verdades. Chao. Nos vemos en el devenir.

4

Alguien fue un niño que creció con todas las facilidades... la niñez, esa edad que siempre recordamos, esa edad en la que no somos conscientes ¿por eso seremos tan felices de pequeños? Bueno, en fin, el tiempo pasó, en realidad el tiempo nunca pasa, el que pasa es uno, el reloj solo hace lo que le corresponde: seguir, seguir, seguir... y el niño dejó de ser niño. Por ahí dicen que superó su infancia no por el paso del tiempo, sino por el amor... Si, que cursi, el amor lo hizo hombre. ¿Hombre? Si, maduro… ¿maduro? Si coño, capaz de ubicarse en su circunstancia, de no aferrarse... por eso digo que el tiempo no hace nada, no se trata de años, no se trata de edad... sino de la sinceridad que adquieres contigo mismo. El hombre de 18 años entiende lo que pasó, ¿que paso? no entiendo me perdí... ¿vas a seguir preguntando? no pasó nada nuevo, lo de siempre, una perdida... lo que le pasa a todo el mundo, pero siempre nos engañamos en creer que nuestros problemas son mas importantes que los de los demás. La vida de Alguien se llenó de dolor, vicios, depresión, placer... lo que nunca falta, no importa el animo. El arte lo ayudó al olvidar. La lectura lo distrae. La poesía es su medio para expresarse. Sueña despierto, respira versos, devora prosa… pelea con la filosofía. Alguien duda de quién es, ve el mundo extrañado. Ve una gran película. Alguien vive, no sabe porqué ni hasta cuándo, pero vive. Delira. Escribe.“Está enfermo…”, dice la familia, “…se cree poeta”.



jueves, 17 de julio de 2014

El cuento de Verónica

Todos creamos grandes edificios en nuestra mentes… todos, eso es fácil. Dejar fluir la imaginación puede ser una rutina diaria, situaciones ideales o el futuro, todo podemos imaginarlo. Lo difícil es otra cosa, la verdadera dificultad está en crear grandes edificios en la imaginación de los otros. O más complicado aún, afuera de nosotros. Crear una obra que sea un edificio o un mundo externo a nuestro ser, con personajes propios, con vida propia, esa es la tarea más ardua, más exigente, más compleja. ¿Quién ha hecho eso?

¿Quién?

Grandes, solo los mejores, los artesanos de la palabra escrita, esos personajes que dominan el idioma como un orfebre, como un relojero. Esos maestros se sientan con su instrumento: el lenguaje, y empiezan a crear, no hay mejor palabra que esa: crear, desde el interior de su ser deciden crear y la creación es tan pura, nítida y limpia (diría Nietzsche) que se desprende fuera de ellos, que adquiere vida propia, que es. Ahí se reconocen a los mejores, cuando la obra no solo es una proyección del autor, sino que es por ella misma.

No sé por qué les digo todo esto, escucho Echoes de Pink Floyd, se me ocurrió y decidí compartirlo con ustedes. No tengo más nada qué hacer, me acabo de fumar un tabaco y escucho música… siento como la vida va, viene, pasa y me quedo estático. La veo sentado, veo el tren andar y nunca me monto, no hago nada, no sé lo que he hecho ni lo que he sido. Y no me queda claro el presente tampoco, Mafe se fue para no volver. Quizás sea lo mejor, todo retorno puede ser peligroso, pero eso no quiere decir que la anhele o sufra por su partida. De hecho, lo hago. Esta escena es producto de su despedida, como yo creo ser un producto de ella. “La vida sigue”, “hay muchos peces en el mar”, etc. Los clichés me aburren, ya ni los escucho… no se trata de que estoy mal, de que sueño despierto o estoy deprimido. No. Todo se resume en que estoy claro, estoy demasiado consciente de todo y eso me pesa. Probablemente Mafe no me ame, esta con otro, me olvido y no volverá, está bien, no veo ningún problema en ello, ella es libre (palabra que los enamorados no entienden muy bien). El problema está en mí. Hay un vacío, un pequeño espacio sin rellenar (donde estaba ella) que me va definiendo día a día. Es una espinita que siempre estará ahí, que cuando se le antoje puede empujar y me recordará su existencia, pero no me molesta todo los días, yo vivo, rio, abrazo, quiero, pero a veces, aparece. Nunca se ira, el peso de su partida es algo que me acompañara de por vida, y eso es lo que me tiene así.

Verónica está en el cuarto de al lado acostada, duerme. Acabamos de hacer el amor. Se ve tan natural, pura y bondadosa con los ojos cerrados. Inocente. Parece un pequeño ángel que guardó sus alas para dormir, alas que nunca tuvo, porque apenas se despierte agarrará su tridente… no hay que confiarse de nadie, y menos del amor, esa droga que nos neutraliza los instintos de defensa, que nos hace débiles y susceptibles. Hay que tener cuidado. En serio.



No, ¡No!

No me gusta nada de lo que escribí, nada. Pareciera que no me puedo meter en la cabeza de un hombre, no entiendo sus vanidades. Ser mujer es más fácil, es mucho más sencillo ¿pero escribir en primera persona, intelectualizar, pensar y sentir como un hombre? No puedo… y así me quiero llamar escritora. Cree un balurdo, drogado, dolido… le inventé una mujer, le inventé un despecho. Que básico. Que escena tan típica, solo le faltaba la cerveza. Ensoñaciones de zombie. Veo a Manuel, duerme.  ¿Por qué traté de pensar como él para escribir mi cuento? ¿Por qué? Y él piensa así, de hecho, me ha comentado cosas como las que escribí. La debilidad en el amor, la espinita que le dejó Carmen… bueno, creo que sí, describí a Manuel. Lo hice mi protagonista. Lo veo dormido y me pregunto si de verdad lo amo. Si esto que estamos viviendo es amor.  Yo quiero creer que sí, pero en el fondo sé que no.
¿Qué estará soñando? ¡DESPIERTA MANUEL!



He soñado algo loquísimo. Acabo de soñar que Verónica escribía un cuento sobre mí y se cuestionaba si estaba enamorada. ¿Por qué habré soñado eso? Será que no estoy seguro de nuestra relación. No sé. Yo siempre he pensado que los sueños son pronosticadores… del presente o del futuro. Una vez Mafe soñó que le monté cachos, y era verdad… ¿será que Verónica no está enamorada de mí? No creo. Me hubiese dicho, además, no me diría todos los días te amo sino lo sintiera… o quizás, esa sea la razón por la que me lo dice tanto, porque no lo siente. Ahora no sé qué pensar… Debería despertarla, mañana tiene que entregar un cuento para la sección literaria del periódico. Ella es muy buena escritora, siempre he dicho que los grandes artistas crean sus obras afuera de ellos mismo, grandes edificios con una existencia propia, no anhelos personales. Verónica, para mí, lo hace… la crítica le ha dado duro ¿pero a quien no? a todos, a los mejores sobre todo. Ella tiene su mundo onírico y literario. La admiro, pero me pregunto de dónde sacará las ideas para escribir… esa es la pregunta que quiere hacerle todo lector a su escritor favorito. Una vez me comento algo sobre Luis, su primer amor, me dijo que no sentía nada por él, nada, que de hecho, lo ha rechazado cuando el trata de volver (ella no cree en los retornos, dice que son dañinos), pero que aunque no lo ame él aparece en su memoria de vez en cuando, ronda su cabeza como observándola, es un vacío en ella, una pequeña espina que a veces la lastima… Luis es alguien que definió quién es ella y al parecer su literatura nace desde ese vacío, desde ese peso existencial que ella carga. No la entiendo. Para nada.

La despertaré. “Verónica… Vero, despierta gorda. Es tarde. Tienes que entregar el cuento hoy… Vero despierta”.



Qué raro el sueño que acabo de tener. Odio cuando los personajes me despiertan, y más por responsabilidades. Mi ansiedad siempre me juega una mala pasada. Hasta sueño con las asignaciones. Odio el sentimiento de culpa, no entregarlo sería un pecado. Tengo que hacerlo. Me quedan 4 horas, estoy mucho más descansada, ayer llegue agotada… Manuel me hizo un masaje y tuvimos sexo increíblemente. Que rico. A veces pienso que hacemos el amor… pero no sé si lo amo.

Bonita imagen, me levanto y veo a Manuel durmiendo en el sofá como una foca, echado, babeado… que desastre. Dejó la música prendida y las cenizas en el piso, yo no tengo problemas con que fume lo que le dé la gana, pero le he dicho mil veces que no lo haga en mi casa. Lo veo y digo: se supone qué este es el hombre que debo amar, ese espécimen ahí acostado… suerte con eso. Chao vale, dejaré de escribir por escribir y haré el cuento que tengo que hacer.

Fin.

martes, 8 de julio de 2014

Un Big Mac en la torre de marfil.

Cuento para la materia Sociología III, tema: La Teoría critica, Marcuse.


Hoy se cumplen 30 años de la caída del régimen ignorante. La ciudad está de fiesta. La algarabía reina, hay fuegos artificiales, aviones… celebramos la independencia: 5 de julio de 2014, un atentado organizado por fuerzas extranjeras derroca al régimen totalitario que llevaba 15 años. La mitad de lo que ha durado el actual. Ocurrió de noche, se festejaron e hicieron todas las ceremonias para conmemorar la fecha patria, cuando un grupo de militares armados con armas extranjeras crearon una revuelta en sus cuarteles. Se le otorgaron armas a un pequeño grupo de cabos (hoy burocracia adinerada del nuevo régimen) los cuales inspirados lograron tumbar el gobierno… se dice que fueron pagados por EE.UU, y si lo fueron, pero hoy, 30 años después, sabemos que fue China. La cual a través del dominio económico sobre EE.UU logró que este último financiara el golpe. A China no le convenía un totalitarismo soviético, no en el 2014, y menos en manos de caribeños incapaces. El régimen anterior era anacrónico, copió sus técnicas de la publicidad y el engaño ruso heredado a los cubanos… era demasiado evidente frente a la opinión pública e internacional. China no quería eso, y bueno… chao bigotes.

30 años después hay un nuevo tipo de régimen, totalitario claro (todas las ideologías políticas son argumentos para ocultar su única intención: obtener el poder y controlar), este nuevo sistema no usa la propaganda para engañar, ni la fuerza para reprimir, ni la economía para empobrecer, ni la teoría para mentir y convencer con falsas utopías irrealizables… (Si, sé lo que están pensando, este nuevo sistema no es un comunismo). Al contrario, la dominación 30 años después es a través de la sinceridad. Como lo escuchan (o leen): sinceridad. La gente sabe que está dominada, los dominados saben a quién dominan, y todos felices. ¿No les parece una maravilla? Lo es.

Coye, perdón que no me he presentado,  me llamo Leopoldo Enrique Maduro (no se burlen de mi nombre. Yo sé lo que parece… y sí, soy familiar de todos de alguna manera: hijo de Capriles, por eso Enrique;  Leopoldo, porque el primer esposo de mi mamá siempre pensó que fui su hijo biológico –mentira-, en fin, él se engañó pensando que yo era el heredero y su ego lo obligó ponerme su nombre; y Maduro, porque el ultimo esposo de mi mamá me dio el apellido… si mi mamá fue la última primera dama… no hagan juicios morales de ella por favor, el poder es amoral y ella solo quería un poquito, ya estaba ladillada de ser la esposa de un reo, su sueño siempre fue ser primera dama, yo estoy consciente de ello y no tengo ningún problema con su vida amorosa. Bueno si, uno, que sus peripecias políticas me dejaron un nombre horrible). Soy profesor de la U.C.D.A.E.A (Universidad Católica Dedicada al Adiestramiento de Empleados y Autómatas), la mejor universidad del país. Doy clases de sumisión en la escuela de Administración, y de teoría de la dominación para empresas privadas en Economía. Escribo para el mejor periódico del país: La Mentira Nacional, y trabajo como consultor privado, también he tenido algunos empleos con el Estado, sobre todo al inicio... me tocó la transición entre los viejos y nuevos empleados, y también hice la creación de la nueva burocracia; me designaron por mi nombre y apellido, en ese momento tenía acceso a los dos sectores, pero hoy ya mi apellido es irrelevante.

5 de julio… veo el desfile desde mi balcón, un PH en el piso 50, ubicado en Altamira. ¿Saben algo cómico? El edificio se llama: la torre de marfil. En fin… hoy cuando me di cuenta de la fecha me sentí extraño, como esclavo del sistema y aunque sé que lo soy, el sentimiento de hoy fue distinto, como que si quisiera ser libre de verdad (ojalá nadie lea esto, porque sino iría preso de una). Leyeron bien, libre de verdad, Libertad sincera, no como la que nos venden ahora… Déjenme explicarle la nueva lógica de dominación para que entiendan bien:

Cuando cayó el régimen anterior se fugaron todas las fortunas, pero con la nueva élite Venezuela se abrió a la democracia liberal y al capitalismo. O sea, en pocos meses llegaron más de 100 multinacionales chinas (quienes nos independizaron –o ¿colonizaron?-), las cuales prácticamente (re)construyeron y modernizaron el país -el dominio técnico es fundamental-. Luego esas empresas, todas propiedades de un fondo de  inversión, crearon universidades, colegios, bancos, edificios, centros comerciales, empresas de telefonía, de tecnología, de todo… ah, y las que ya estaban creadas las compraron. De un momento a otro nuestra sociedad estaba copada de tecnología china, conjuntamente se desarrolló un sistema electoral democrático, en el que puede votar todo el mundo, pero solo pueden participar como candidatos los designados por los partidos políticos… los cuales son financiados por las multinacionales chinas, y son ellas las que aprueban quien se postula y quien no; este sistema electoral es abierto y televisado (una cadena de 24 horas con el conteo manual de los votos) para mayor transparencia, y es que la trampa no está en la votación, sino en la selección de los candidatos, los votantes eligen, pero el problema es a quién eligen: solo candidatos designados por las empresas. Como ven, el fondo de inversión chino, domina la política y la economía, esas dos hermanas del mundo posmoderno. El dominio académico y científico lo hacen a través de pensums y estudios repetitivos e iguales para todos, materias llenas con Mc conocimiento (conocimiento preempacadado y listo para servir) en las que todos saben, estudian, leen (las editoriales pertenecen al fondo de inversión) y ven lo mismo. La igualdad es una forma de dominación.

El dominio mental lo hacen a través de la felicidad. ¿Cómo? Primero: todo es permitido, TODO, y es que todo es vendido, producido o comercializado por alguna empresa del fondo de inversión; segundo: la tecnología y el dinero están al acceso de todos, la tecnología se democratizó, ya que gracias a la sobreproducción los precios bajaron… y lo del dinero fue sencillo, al inicio dolarizaron el país, luego como el mundo se cambió al Yuan, nosotros también… por otro lado, se crearon nuevos empleos con tantas empresas recién llegadas y la inflación bajó, ahora todos podemos y tenemos la capacidad para comprar lo que queremos; tercero y último, a través de las drogas y vicios: la prostitución, la marihuana y todas las drogas son legales, además el Estado regala diariamente 3 pastillas de dopamina. Como ven la felicidad está compuesta de una paupérrima libertad de elección, poder de compra y de recreación. Así nos dominan, controlan la economía, la política, la ciencia y la felicidad, pero no nos dominan engañados, sino porque queremos, porque estamos mejor que antes.

El verdadero secreto es mantener ocupadas las mentes con nuevas necesidades… el Estado mediante sus empresas (o las empresas mediante el Estado, se asignan contratos a ellas mismas y se…) crea aplicaciones para teléfonos y redes sociales; a través de esos medios imparten las necesidades, que se satisfacen a través de los productos creados por las mismas empresas, y vendidos en los centros comerciales, también propiedad de los mismos inversionistas. Como ven es un círculo vicioso de dominación. Los hombres no quieren más, pueden comprar lo que quieren, lo comparten a través de internet (el fetiche de la comparación) y obtienen placer sin nadie que los limite… todas estas formas de control las conocemos, y estamos consciente de ellas, así nos venden la libertad y felicidad, aunque no sean reales - ¿alguien sabe cómo son las reales?-.

La única manera de vencer este sistema es logrando alguna mejoras ¿pero cuáles mejoras? La participación de otros inversionistas, por ejemplo… aunque bueno, otro inversionistas impondrían el mismo dominio. ¿Qué más se puede mejorar? Se puede impartir un conocimiento libre, no autómata y estandarizado; pero una vez que creemos ese conocimiento la academia se encargará de automatizarlo y estandarizarlo, así que quedamos en lo mismo. Ya va, hay que pensar lo qué podemos mejorar, tiene que haber una solución… No se me ocurre nada. No hay solución. Por eso la mejor dominación es a través de la sinceridad. Todo el mundo sabe que lo dominan, pero todos están conscientes que no pueden hacer nada. ¡Ay! Que ladilla me da todo esto… me voy a tomar una dopamina, pediré un Big Mac a domicilio y me quedaré en mi torre de marfil viendo los festejos del 5 de julio. Igual si no es un sistema de dominación, será otro, u otro, u otro, u otro… y está bien, así ha sido la historia. Si dudé, fue un error, fue una duda temporal. Con mi libertad y felicidad “falsas” me siento bien, igual nunca he conocido las verdadera, solo he conocido estas, por lo tanto, para mí, estas son sinceras y tengo que disfrútalas… es eso, o quedarme aquí, en mi torre de marfil y en vez de disfrutarlas, criticar el sistema y tratar de crear otro nuevo (¿utopía?), pero… ¿Les digo algo? No haré eso… acuérdense que Winston terminó amando al gran hermano, tardó mucho en darse cuenta, yo no quiero sufrir tanto y confieso que disfruto este sistema. Chao.

lunes, 19 de mayo de 2014

Johana

  • -          Un secreto solo es confidencial si es compartido. Suena contradictorio, lo sé. Pero si solo lo sabemos nosotros no es un secreto, es un pensamiento. El secreto es algo de interés público, que dos o más personas hacen privado. Por ejemplo: La Infidelidad. ¿Me entiendes?
  • -          No, toda vía no.
  • -          Tú y yo tenemos una relación, pública. Lo que pase entre tú y yo, le importa a los amigos de tu esposa y a los amigos de mi esposa. Igual en el trabajo, en la familia, etc. Si se enteraran de lo nuestro se correría la voz y tú sabes lo que viene después... Esto que tenemos entre los dos, es algo que de hacerse público dejará de ser lo mismo. Es mejor dejarlo en privado, como un secreto…
  • -          ¿Esto es en serio Johana?
  • -          Sí.
  • -          Yo solo quiero estar contigo. De qué me sirve compartirte…
  • -          Siempre me tendrás a medias.
  • -          A ti no te sería infiel, te lo juro. Y yo sé que tú tampoco lo harías. Nos queremos demasiado, los momentos que pasamos juntos son únicos...
  • -          No se trata de seriedad, o amor. Así somos los humanos: Insaciables. Sino me compartes con Pedro ahora, estarás en su lugar mañana. Es simple.
  • -          ¿Es en serio? Pensé que lo nuestro era único.
  • -          No seas bobo Manuel. Así son las cosas. Además, no te quiero mentir… Si quisiera mentirte te amaría, y no lo hago.
  • -          Pero yo de pana te amo…
  • -          Uy, no seas así de cruel… Yo esperaba algo mejor que eso.
  • -          Estoy sorprendido.
  • -          ¿De qué? Se realista: ahora tienes esposa, estas cómodo, la pasas bien y dejarla es un proceso… Todo el peo emocional y la vaina, igual yo. ¿Por qué no nos quedamos como estábamos y ya? Nos distraemos juntos, nada serio… ¿Por qué esa cara? ¿Te sorprende que sea sincera?
  • -          Que seas tan cruel, tal vez…
  • -          Ahí por favor… Todos pensamos así alguna vez, solo que algunos solo cargamos la cruz de adorno y otros la tienen adentro del cerebro. O sea, unos mojoneamos y otros son mojoneados.
  • -          Tú no crees en nadie…
  • -          ¿Y debería hacerlo? Te sorprende que yo sea la que te esté diciendo esto, mientras la lógica te dice que tú eres quien debería estar diciendo esto. Machista.
  • -          Nunca dije eso…
  • -          Pero tu cara lo dice, te pegué en el ego. Eso es todo.
  • -          No lo creo, yo sé quién soy.
  • -          Bueno, entonces sabes que para mí no puedes dejar de ser quién eres. No tienes otro rol.
  • -        Si quiero no soy nada y ya.
  • -          No quieres eso, lo sé. Te gusto demasiado.
  • -          Que engreída.
  • -          ¿Entonces el martes en Chacaíto?
  • -          Chao.
  • -          Dale, me avisas. Chao Manuelito…

Volverá…


  • -          ¿Alo? Hola mi Pedrito bello. ¿Cómo estás? Te amo demasiado. Te extraño, quiero verte….

Me llamó mi esposo. ¿Qué más podía decirle? Eso es lo que él quiere escuchar y yo estoy dispuesta a decírselo. El ego de un hombre es inmenso, como un castillo… de arena. Resistentes si están secos, pero si se mojan… Ellos se inflan con lo que escuchan, no ven más allá. Creen en la superficie, pero nosotras no. Por eso cuando un hombre decide ser infiel, tarde o temprano, cae. Hay dos opciones: caerá con su pareja y lo descubren, o, caerá enamorado del cacho. En cambio nosotras, raras veces, caemos. Ni uno ni otro. Vamos a lo que vamos, no mezclamos. No nos comemos todo, queremos un poquito. No comemos mucho, para llenarnos e inflarnos, como los hombres, sino poquito, para apreciar el sabor y no empalagarnos... Me llegó un mensaje de Manuel: El martes donde siempre a las 2 Yo sabía… Por ejemplo: El cayó conmigo. En el fondo son más débiles que nosotras y me río mientras lo digo

sábado, 10 de mayo de 2014

El Reencuentro II

  • -          Esta buena esa weed ¿no?
  • -          Si…
  • -          Jajá qué te pasó ¿Por qué tan seria Karla?
  • -          No sé, estoy full pegada.
  • -          Yo también, no te creas.
  • -          Que ladilla, que ladilla, que ladilla…
  • -          ¿Qué te pasa? ¿Por qué dices eso?
  • -          Marcos no deberías estar aquí coño, no sé qué hacemos juntos
  • -          Pero cálmate…
  • -          ¿Calmarse? Yo no soy como tú, yo si sé la diferencia entre lo que debo y no debo hacer, y esto está justo en la línea divisoria. Por respeto a mi novio no deberías estar aquí.
  • -          Por respeto a ti misma deberías dejar de pensar así jajá
  • -          No estoy jodiendo huevón
  • -          Yo tampoco…
  • -          Por qué no puedes ser serio una sola vez en tu vida
  • -          Estoy cansado de que me digas siempre lo mismo ¿Para qué?
  • -          ¿Cómo qué para qué ser serio? ¿tú eres loco chico?
  • -          Si para qué
  • -          Para que logres algo, para que sepas lo que quieres…
  • -          ¿Y tú que has logrado?
  • -          Construir algo serio
  • -          Yo también lo he hecho…
  • -          Por favor, no seas hipócrita
  • -          A pues… ¿Te acuerdas del libro que te regalé?
  • -          ¿Cuál?
  • -          El de Benedetti, quién de nosotros… ¿Lo leíste?
  • -          No…
  • -          Lo supuse. Es un triangulo amoroso el cual finaliza con esa frase: ¿Quién de nosotros podrá juzgarnos? Y eso te pregunto yo a ti Karla.
  • -           Tú te juzgaras a ti mismo.
  • -          Claro, porque tú no puedes hacerlo
  • -          ¿Qué estás tratando de decir?
  • -          Que te calmes. Estamos los dos en esta situación, y no fue culpa ni mía ni tuya. No es culpa de nadie, las cosas no necesitan culpables, esa es una manía humana para lidiar con la conciencia.
  • -          Tú eres el culpable de todo… Te recuerdo que tú eres el que estaba ocupado en ese momento ¿O no te acuerdas? Yo no tenía a nadie, y si lo tenía era intrascendente.
  • -       Bueno y qué hago ¿Retrocedo el tiempo? Ya lo que pasó, pasó, y no hay nada que hacer. Karla ahora los dos estamos aquí y esto es lo que debemos vivir.
  • -          Pero esto “que estamos viviendo ahorita” se ve afectado por el pasado, como todo.
  • -       Si tú quieres que el pasado condicione este momento, es decisión tuya. El pasado no existe, solo es la cantidad de recuerdos que por voluntad propia decides conservar… O sea, el pasado es totalmente subjetivo. Tú decides tu pasado escogiendo inconscientemente qué recordar y qué no.
  • -          ¡Marico cállate la boca! No quiero saber nada de ti
  • -          Cálmate
  • -          Brother yo sufrí y burda, no pretendas que voy a olvidarlo todo Marcos.
  • -       Olvídalo entonces. De nada sirve que hablemos si ya vas a tener una concepción de mí… Lo que hice está en el pasado, no lo puedo cambiar y no me arrepiento, porque si bien sufriste, también nos divertimos mucho.
  • -          ¡Marico tu no entiendes nada!
  • -          Pero no me dejas entenderlo, no llores por favor... Karla no llores…
  • -          ¿Ahora tampoco puedo llorar?
  • -          Déjame abrazarte, por lo menos.
  • -         
  • -          ¿Puedo?
  • -          Ok
  • -          Gracias, a ver… Jajá sigue siendo igual de pequeña.
  • -          Déjame
  • -          Perdóname en lo que puedas perdonarme, y en lo que no… Trata de entenderme.
  • -          No es así de fácil Marcos, de verdad…
  • -          Pero trata Karla, solo trata. Inténtalo.
  • -          Me dijiste que después de fumar me dirías el secreto
  • -          Sí, me acuerdo.
  • -          ¿Qué era?
  • -          Jajá
  • -          ¿De qué te ríes?
  • -          De nada, sabes cuál es el secreto: el secreto es el deseo, la complicidad. Algo que tú y yo no hemos perdido.
  • -          Explícame
  • -          Te había dicho: “No hay mejor libertad que el secreto que solo comparten dos.” Y esa libertad es el deseo y la complicidad que se tiene en la mirada, en la relación con una persona… Esa cualidad que solo una pareja conoce, que nadie más sabe, y por esa misma razón es liberadora…
  • -          ¿Qué tiene qué ver con nosotros?
  • -          Karla, que nosotros compartimos ese secreto. Nosotros nos vemos y sentimos el deseo y la complicidad de algo que solo tú y yo conocemos. Algo que nadie nos puede quitar y que nadie nos va juzgar, que es solo para nuestro deleite y todo eso nos hace libres…
  • -          No puedo negar que te he visto y he recordado algunas cosas… Al principio te odiaba Marcos, te quería restregar lo que había logrado, pero ya no, ya me da igual.
  • -          Perdóname, no tengo más nada que decir.
  • -          Tranquilo, ya pasó.
  • -          Quisiera decirte que todo será diferente, pero ninguno de los dos quiere que las cosas sean diferentes
  • -          Ya tenemos otra vida Marcos
  • -          Pero mantenemos ese “secreto”. Lo que pasa es que nuestro secreto es un destino trágico, habrá adrenalina, emoción y diversión, pero acompañadas de un gran sufrimiento, algo que es inevitable, nuestra relación viene incorporada con momentos de dolor de los que no nos podremos escapar.
  • -          Yo creo que ya no será lo mismo
  • -          Dale una oportunidad Karla, vivimos una vida que nos presiona: La universidad, el país, la familia, tus amigos, la pareja (aunque no lo creas) y todo eso es una vida divertida, no te lo voy a negar, pero a veces hace falta esos momentos en los que queremos abandonarlo todo y perdernos de ese mundo… Y ahí entramos nosotros.
  • -          No lo sé
  • -          Piénsalo
  • -          Suéltame, me quiero ir
  • -          ¿Qué? ¿por qué?
  • -          Chao, chao…

         Se fue, así de fácil. Me dejó con mis ganas, mis intenciones… Tanto hablar y perdí mí tiempo, nos quedamos como estábamos, en lo que somos: Nada. Ojala la vida me regale la oportunidad de vernos en persona…

  • -          Marcos ¿Estas hablando solo?
  • -          No mamá, estoy escribiendo…
  • -          Tienes visita
  • -          ¿Quién?
  • -          No sé, una tal Mary… ¿Estas con alguien ahí?
  • -          No mamá, estaba leyendo un dialogo que escribí… Dile que pase.
  • -          Ok


        ¿Qué hare ahora? ¿De dónde salió ella? ¿Por qué vino a verme? Le daré la carta que le escribí…

  • -          Permiso…
  • -          Mary, hola. Que grata sorpresa. Pasa, pasa adelante. Perdona el desorden.
  • -          Tranquilo, vine a ver como estabas, tanto tiempo sin saber de ti.
  • -          Lo siento, pero voy de salida. Me voy a ver con una amiga, Karla.
  • -          Hagamos algo, encontrémonos otro día…
  • -          Dale, ¿Fumas? Podemos fumar juntos y hablar sobre todo este tiempo
  • -          Sí, creo que podríamos hacer eso...
  • -          Por cierto, toma. Esta es una carta que te escribí hace tiempo. Guárdala y léela cundo puedas. Si quieres bajamos juntos, yo voy al metro.
  • -          Ok lo haré… Vale, yo también.
  • -          Dale, vamos bajando.


  Mary llegó a su casa, y en seguida, lo primero que hizo fue leer la carta de Marcos:

Para Mary.

  Hola, Mary. Te escribo está carta porque te vi. Sé que tú también me viste, pero no te inmutaste. Cruzamos miradas. Hace mucho que no nos veíamos, desde que terminamos y terminamos mal, muy mal. Ahora te vi con un hombre, creo que era tu pareja y te veías muy feliz. ¡Qué fácil es ser mujer! Amar y olvidar, o viceversa. Tu mirada me lo dijo todo. Me olvidaste y por eso eres capaz de amar, o amaste y fuiste capaz de olvidarme. Yo en cambio, no sé. Yo amo, pero no olvido. Por ejemplo a ti nunca te amé, pero no te olvido. Me acuerdo de ti y quisiera saber cómo estas. Creo que te extraño. No sé por qué. Porque tú sabes muy bien que no fuimos una relación seria, pero te extraño. Ahora eres feliz y yo, bueno, yo creo que también.

  ¿Qué hice? ¿Qué paso? ¿Qué fuimos? A veces mi memoria me jode con una mala jugada. De hecho son varias y de dos tipos, las buenas y las malas. Las buenas son cuando sin querer y de la nada te veo de nuevo. Si, aunque no lo creas te veo de nuevo. Estoy haciendo algo y te veo. Estoy en la computadora y te veo. Estoy acostado en mi cama y te veo encima de mí. Cuando pasa esto cierro los ojos, necesito cerrarlos y cuando los cierro no solo te veo, te siento. Apareces como un fantasma. ¿Y no son eso los recuerdos? Fantasmas de la memoria. La mala jugada es cuando te olvido, y mira que lucho para que eso no pase, pero los años pasan y pesan. La vida sigue y genera nuevos recuerdos que caen encima de los viejos, los remplazan y los mandan al olvido. Al purgatorio de la memoria. ¡Yo no quiero olvidarte! ¡No quiero coño! pero es difícil. Lucho cada día para mantener tu recuerdo y la sensación. Tú en cambio… Bueno, tu dejaste que él tiempo apareciera e hiciera presencia, y el único resultado del tiempo es el olvido. Yo soy eso, no existo, soy olvido.

  Mary sé que eres feliz y me alegro por ti. Ahora más que nunca necesito que estas palabras cuenten. Sé que es difícil. Sé que las palabras no valen y se devalúan con las acciones. Pero esta es la única manera que tengo, lo único que sé hacer… En serio me alegro por ti. Yo estaba y estoy ocupado, no te puedo ofrecer lo que te mereces, lo que esperabas de mí y lo que otro si te otorga. Pero muy en el fondo, sé y sabes, que algún día más allá de toda moral, de todo convencionalismo y cuando despierte en ti, querrás verme y hablar conmigo. Querrás recordar cómo era besarme, querrás ser infiel, querrás que los dos seamos infieles juntos, querrás ver que se siente estar del otro lado de la moneda, querrás sentir el pecado y ahí estaré para ser víctima de ese antojo, como tú lo hiciste conmigo. Yo sé que no te hice feliz ni tendré la manera de hacerlo, pero sé que te hice vivir y vivir no es un constructo artificial, como la felicidad. Vivir es real, aunque nuestra situación era irreal y fuera de todo concepto de normalidad. Aunque nadie sabía y era un secreto. Vivimos dentro de un gran paréntesis, pero vivimos. La sangre circulaba a grandes velocidades, las pulsaciones se aceleraban, nuestras miradas encontradas y dilatadas. Dopamina segregada, saliva compartida, lágrimas, arrechera, tristeza y desilusión. Todo en un instante. El instante más real que existe. La inmanencia de lo irreal. La vitalidad de lo fugaz. Lo único que te pude y te puedo ofrecer es vida. Sin ningún concepto moral, solo la vitalidad y el placer. Solo te ofrecí y ofrezco vivir. Espero que sigas feliz y disfrutes, yo haré lo mismo, creo...

  Ah y por cierto, perdona todo lo malo. Perdona que no hiciera lo que esperaste de mí e hice todo lo que no esperaste. Perdóname. Algún día la vida nos reunirá para juzgarnos, el pecado será el juez y el placer nuestro abogado.

Saludos. 
Tú querido, Marcos.

  No hay otra situación, ni otra oportunidad. Mary leyó la carta y tres pequeñas gotas le cayeron  por las mejillas. El amor es un secreto, es una verdad oculta que nadie ha podido descubrir. La vida nos trae dudas y las convicciones son ilusiones. Todo lo que tenemos por seguro, no lo es, solo es seguro en medida que nos engañamos a nosotros mismos. No sabemos dónde estamos, no sabemos quiénes somos ni a dónde vamos. El presente es un argumento sobrevalorado, el pasado una mentira demasiado creída y el futuro un sueño muy irreal. No nos queda nada. No nos quedará nada… Mary guardó la carta en su closet, en una pequeña cajita donde tenía las demás carta de Marcos. La guardó y se dio cuenta que no sabía qué quería hacer. Se sentó en su cama, se vio en el espejo y recordó todo lo que vivieron encerrados en esas 4 paredes. Se paró y observó su rostro en el espejo, se miró ella misma a los ojos y entendió lo que quería… Agarró el teléfono y marcó el número de Marcos. ¿La última despedida? ¿El adiós definitivo? No quería saber nada de él, O, ¿Una nueva oportunidad? ¿Verlo de nuevo e irse a fumar ese porro? Son decisiones que Mary contempla. El teléfono repica. Mary está nerviosa… “Alo…” responde Marcos por el otro lado del auricular.

  • -          Alo Marcos, es Mary
  • -          Hola Mary, dime ¿Llegaste a tu casa? ¿Leíste la carta?
  • -          Sí, te estaba llamando por esa razón…
  • -          Si dime
  • -          Quería decirte que...


Fin.