64
El silencio de los mimos
ruge como una sirena
en mi tímpano.
Sus siluetas son acciones
que se acumulan
y pierden en un balde
al que le llaman
historia.
Unos ríen
otro lloran,
su palidez disimula su falsedad.
Mimos a mi alrededor…
muecas,
máscaras,
sociedad.
65
Una cámara
sirve para palpar la realidad.
Esa misma que cuestionamos con los ojos
cerrados,
y esa que no existe con los ojos
abiertos.
66
Somos mimos
presentándonos de improvisto
ante un público que nos juzga,
en un teatro que nos
supera,
sin obtener nada a cambio
cuando el telón se cierra
sin avisarnos,
para darle fin a esta comedia
que solo entendemos
cuando no hay vuelta atrás.